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No podía empezar mejor este mes de marzo.  Este fin de semana he viajado a Barcelona a conocer a la mismísima Miranda Gray, autora del libro Luna Roja en el que he inspirado mi proyecto creativo y formativo “Las Mujeres que hay en Ti”.

Cuánto honor estar al lado de Miranda Gray, la inspiradora de mi primer calendario Las Mujeres que hay en Ti.

Allí he gozado de uno de sus talleres para iniciarme como Moon Mother  (Madre Luna) y poder realizar la “Bendición del útero”.  Me ha sorprendido su enorme sencillez y simpatía, y aún estoy alucinando con la cercanía de esta luminosa británica que ha conseguido convocar vía internet una meditación por la Bendición del Útero a escala mundial y conectar a más de 42 mil mujeres en apenas unos meses.
El objetivo de esta llamada colectiva es conseguir elevar nuestra conciencia y reconectarnos con lo divino femenino para sanar el cuerpo y las emociones a través de meditación, visualización y canalización de energía. Y se nota que hay ganas de ello, que cada vez más mujeres nos sentimos con el poder y las ganas para cambiar y disfrutar del mundo ;-).

Durante el taller con Miranda Gray en Barcelona.

Será por la llegada de la inminente primavera pero siento que todo está a punto de cambiar, y me doy más cuenta de esta grandeza de ser mujer. Sé que me debo a mi misma sentir por fin mis raíces, como ser sagrado perteneciente a la naturaleza y asemejado a la luna, referente perfecto en el infinito espacio de nuestros cambios.

A las más de 40 mujeres que hemos sido iniciadas en Barcelona estos días como Moon Mother nos percibo como un ejército de madres luna, portadoras de un saber primigenio, el del respeto a la fuente, a la veneración del caldero sagrado de donde todo nace. Debo pisar con amor la tierra que me sostiene y acompañar a otras mujeres que lo deseen a aceptar sus cuerpos, sus vidas, su sexualidad, su creatividad y espiritualidad. Y por supuesto a celebrar las fases de la luna, las estaciones y el ciclo menstrual.

Cada cuenco, con su velita, representa el útero de cada participante en la sesión.

La Bendición del útero es una combinación de los aspectos de la activación energética de la meditación del Árbol del Útero con técnicas de canalización de la energía. Ser una Moon Mother es un servicio que nos permite ser compañeras en el viaje de vida de otras mujeres.

Comienzo mis bendiciones a otras mujeres en primavera, cuando integre todo lo vivido en este fin de semana de iniciación de la mano de Miranda. Ya somos 400 Moon Mother en el mundo y el número aumentará mucho este año.

Las nuevas Moon Mother 2013!


Juntas vamos a dar la bienvenida al gozo de ser mujer en estos principios del siglo XXI!

¿Has participado en alguna bendición mundial de útero? 
¡Cuéntanos tus experiencias!

 

 

Estamos en el mes más corto del año y, según algunos, el más anodino, pero a mi me gusta pues en febrero aún se puede contemplar todo lo que está por suceder en 2013, y además nació mi hijo pequeño hace nueve años. Aprovechando que acabo de entrar en mi fase de Elena Arquera observo la sutil frontera entre una etapa y otra de mi ciclo menstrual.

Para ello, he adoptado la costumbre de escribir en mi agenda algunas notas sobre mis emociones o acciones del día, poniendo delante la fase en la que estoy. Es una forma de comprobar en qué medida me aparecen las energías de las cuatro fases: la Bruja, Virgen, Madre o Hechicera y seguirles el ritmo.  De hecho, hace dos días terminé de menstruar y lo he vivido como Anciana Sabia (Bruja) de una forma muy gozosa y estable.

Me he organizado para descansar, atrincherarme en el sofá, mirarme por dentro e imaginar historias. Cada vez disfruto más de ese proceso de sentir licuarse en el interior de mi útero esa sustancia carmesí cálida y brillante.


Es fascinante percibir tu sangre bajar despacio por las paredes de la vagina para alojarse en su nuevo destino:  la copa menstrual de silicona, suave y flexible, un tampón de algodón o quizás sólo una mullida compresa. Sea como fuere, es un fenómeno que ahora observo con mayor curiosidad. Y hasta me atrevo a escribir de él. Es un momento que cada vez vivo con mayor consciencia y serenidad porque es tiempo de aceptar lo que soy y de no asustarme por necesitar pararme un poco a sentir y observar.

¿Por qué no se hablará más de ello? Tal vez porque es algo demasiado orgánico que “mancha” las buenas formas de una cultura que durante siglos ha ignorado los secretos de esta bella profundidad de las mujeres.

No lo sé, pero describir lo que experimento con la regla me hace bien y tras mi reciente hibernación así me lo pide mi Doncella (Virgen) llena de energía y lucidez. Quiero aprovechar esta semana de primavera que gozamos cada mes tras el sangrado, para realizar proyectos en el mundo exterior y concretar el plan de acción del año. Poner al día mi blog es uno de ellos. La oscuridad y quietud del invierno son mis aliadas. Y también ver las flores abrirse en esta época y sentirme hermana de todas las mujeres del planeta.


¿Cómo vives tu transición de Bruja a Doncella?

Te invito a prestarle atención a ese mágico momento entre tus fases y a contarlo aquí ;-).