Entradas

La mujer de 35 a 42 años. Sexto septenio

Estamos en el ecuador del año, en este junio soleado y apacible donde muchos ciclos se cierran y otros espacios comienzan. Este mes, corresponde por el proyecto de Las Edades de las Mujeres que ilustré y escribí para 2019 con el septenio de los 35 a los 42 años. Muchas de vosotras puede que os sintáis identificadas con estas experiencias, pues en el fondo, tod@s somos más parecid@s de lo que imaginamos.«Estoy en el ecuador de mi vida. Me parece haber encontrado mi lugar. También soy capaz de emprender grandes proyectos y asumir responsabilidades. Ya formé mi familia y mis hijos, destacados protagonistas de este septenio, que son ahora mis grandes maestros.

Juventud 3: sexto septenio

Ilustración: «La heroína está dentro de mí, sexto septenio». Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

Lo tengo todo, aunque no parece ser suficiente. Cierta sensación de vacío me empuja al encuentro conmigo misma. Podría elegir la opción de ocultarlo con artificios para dormir, o para levantar el ánimo y recobrar energía. Aunque ya es hora de dejar esa tendencia. Basta de poner en entredicho mis propias capacidades.

Hacia los 40 años, con una personalidad más madura, tengo claro que no voy a seguir viviendo en el desierto de las apariencias. ¿Qué quiero hacer con mi creatividad? A partir de este momento, siento la necesidad de ser yo misma; de hacer algo que tenga valor.

Buscando respuestas, me fui de peregrina al Camino de Santiago. Allí se me revela que todo es más fácil cuando tienes una dirección clara. Eso me permite concentrar mi energía y ponerle nombre a los sueños que hasta ahora ignoré.

Nunca te has preguntado ¿Dónde está el alma?

Como cada mes, seguimos observando la biografía humana por septenios, según aparece en mi calendario Las Edades de las Mujeres. A esta etapa la he titulado «Enlace de Razón y Corazón».

Como los campos florecidos en mayo, así, de los 28 a los 35 años ya parezco una mujer hecha y derecha. Dispongo de un buen caudal de energía para conquistar mis propios deseos. Es tiempo de cumplir proyectos como emprender un sueño o profesión, lanzarse a recorrer el mundo o formar una familia. Así lo viví yo al mudarme a Almería.

Juventud 2: quinto septenio

Ilustración: «Maternidad» en el quinto septenio. Acrílico sobre papel hecho con amor por Elena Caballero.

En esta fase tengo el don de ordenar y evaluar, lo que me lleva a preguntarme: ¿cómo está articulado el mundo y cómo puedo encajar dentro de él? Hacia los 33 años, podemos liberarnos del yugo del pasado y comenzar a andar nuestra propia vida.

Encontrar a esa persona con quien poder compartir nuestra vida resulta vivificante. Asimismo, con el nacimiento de los hijos, en mi caso, al final del septenio, transitamos por un nuevo camino, salpicado de amor, aventura y sacrificio. ¡Qué gran sorpresa sentirme capaz de querer y cuidar a otro ser humano con una entrega total! Otras mujeres, sin embargo, se zambullen en proyectos personales y profesionales.

Despierto con mayor confianza para saber expresarme. De cualquier forma, invoco a mi guerrera interna para adaptarme y encontrar equilibrio. No quiero verme devorada ni por lo laboral ni por lo familiar. Quiero ser yo misma.

Es un momento en que una puede preguntarse:

¿Qué valor tiene lo vivido hasta ahora?